20060103

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Divine, la película


La discriminación y la intolerancia chilenas serán la tónica del primer largometraje de Cristián Castro, que recrea el incendio del desaparecido centro nocturno. La cinta se centrará en historias mínimas basadas en testimonios de la vida real. Mientras, las causas del siniestro continúan siendo un misterio sin resolver.





Francia Fernández

“El fuego encendió nuestro espíritu”. Eso escribía Pablo Simonetti, hace unos meses, en la placa recordatoria de las 16 personas que murieron en la discoteca gay Divine de Valparaíso, el 4 de septiembre de 1993.

Todo indica que, si bien transcurrieron 12 años del incendio, antes de que se determinen las causas –que primero se atribuyeron a un cortocircuito y después apuntaron a motivaciones homofóbicas– saldrá la película. Se trata del primer largometraje de Cristián Castro, quien se encargó de la fotografía y la cámara del film “En la cama”, de Matías Bize.

“Por un lado, me interesó esta discotheque que se quema y, por otro, el rollo hipócrita terriblemente arraigado en nuestra cultura”, dice Castro. “Hubo personas que sobrevivieron y nunca fueron a buscar sus autos, porque no querían que los vieran ahí. Una familia de Viña, incluso, no recogió a su hijo de la morgue para que el resto no supiera que era homosexual o que estaba metido en el lugar, porque, para todo el mundo, en la Divine se quemaron puros maricones”.

Episodios como éstos lo convencieron para rodar una película centrada no en la tragedia, sino en las historias (en parte ficcionadas) de personas que llegaron a la Divine esa noche, y cómo el incendio afectó a sus vidas.

La discoteca, que funcionaba en calle Chacabuco, era un antro con alfombras en el piso y las paredes, y redes de pescador en el techo, pero al mismo tiempo reconocida por el nivel de sus espectáculos. El público que asistía iba desde señores casados que aún no asumían su homosexualidad, hasta integrantes de familias acomodadas de Viña del Mar y conocidos actores y conductores de TV.

La idea original de “Divine, la película” pertenece a Francisco Saavedra, uno de los productores ejecutivos del film (junto con Adrián del Solar). Un par de años atrás, mientras preparaba su tesis audiovisual sobre un transformista, el nombre Divine se le cruzaba en todas partes. Entonces tomó su cámara y partió a Viña y Valparaíso a buscar testimonios de los sobrevivientes.

“Una señora a la que fui a ver me dijo que su hijo andaba en Europa, y yo sabía que había fallecido. Además de esta madre que niega al hijo, llegó gente quemada a la posta que pagó para que hicieran desaparecer sus nombres de los registros. Personajes que llevaban una doble vida”, sostiene Saavedra.

UN INFIERNO

El 4 de septiembre de 1993, pasadas las tres y media de la madrugada, el fuego que se originó en la puerta de entrada de Divine (ubicada en el segundo piso del edificio) obligó a las 70 personas que se encontraban en el lugar a huir hacia una puerta de emergencia. La escalera era muy angosta y mucha gente cayó bloqueando la salida. El resto saltaba sobre ellos. Mientras trataban de escapar se derrumbó el tercer piso, luego el segundo. Un hombre murió pisoteado; otro, luego de saltar al vacío tratando de esquivar el fuego, que ardía a más de mil grados de temperatura. Un verdadero infierno.

“Si algo así hubiera pasado en una disco heterosexual no hubiera tenido el mismo efecto. Esto fue visto como el incendio de una disco de maricas”, reclama Saavedra.

En todo caso, según el guionista Julio Rojas, esta película no pretende ser una reivindicación gay. “La idea es que represente todos los puntos de vista. Es una película coral tipo ‘Magnolia’, con cinco historias”.

LA HISTORIA

Por ello, Andrés, el protagonista, es un gay no asumido que, dicho sea de paso, se salvó gracias a que se afirmó del cinturón de su amigo homosexual, para escapar por una ventana. Después está Jesús, el peluquero; un heterosexual con su polola; un travesti, y por último, un investigador de los hechos.

“Todo lo que rodea al incendio es muy perturbador y ocurrió cuando Chile estaba en democracia. Es un hecho cubierto de una manera extraña, donde hay sospechosos de todo tipo: jóvenes neonazis, gente con poder... Dejamos deslizar algo que tiene que ver con una intolerancia increíble”, asegura Rojas.

En la cinta, Soledad Pérez interpreta a un travesti que vive en la construcción donde funcionaba la Divine. Y está tan encantada con el papel que, en el reality “Granjeras”, apareció más de una vez publicitando la cinta con la polera de “Divine, la película”. El resto del elenco no está confirmado, aunque suenan los nombres de Gonzalo Valenzuela, Nicolás Saavedra y Nicolás Poblete.

Un 90% de la información utilizada para el guión proviene de datos de Rolando Jiménez, dirigente de Movilh, mientras que la ambientación y el diseño deberían quedar en manos de un homosexual, “para darle el encanto de la discoteca”.

La música también será fundamental. Por lo visto, en el ’93, en la Divine pasaban a Ángela Carrasco con “Tengo una boca loca” o a Daniela Romo con “Que vengan los bomberos”. Algo que ahora suena realmente macabro.


EN ACCIÓN

La primera etapa de la película se realiza gracias a un premio Corfo. El financiamiento internacional permitiría llevar a cabo el rodaje. Su estreno está previsto para 2007.

Los argentinos FXSTUN TEAM se encargarán de los efectos especiales.

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